El principio subyacente es la metamorfosis de la forma. Lo que nos viene dado, el material, es transformado por la actividad del alma en un proceso que refleja la metamorfosis interior expresada en el desarrollo infantil. En el modelado estamos trabajando con los sentidos de la forma, del movimiento y del tacto.

Cuando los niños están totalmente  entregados al trabajo de modelar, suelen estar tranquilos, concentrados, respiran hondamente y no son conscientes de su entorno.

La práctica de un instrumento musical, hace que mejore y aumente su memoria de trabajo, control de atención, la.organización y la capacidad de planificación, así como también tengan un mejor control inhibitorio y desempeño en el proceso de las emociones. El tocar un instrumento convierte al niños en una persona que cuida todo tipo de detalles (de lo contrario, no suena bien), planifica bien las tareas y tiene mucha capacidad de atención.

La música es un medio de expresión, y una consecuencia de ello es una buena autoestima. Enseña a los jóvenes a vencer el miedo y asumir riesgos, aporta seguridad y autoconfianza. Si se forma parte del grupo, la práctica mejora el trabajo en equipo y la disciplina para que el grupo suene bien, el.conjunto de trabajar en armonía. Favorece el compromiso de aprender, asistir a las clases y practicar en casa.
Por último en el plano físico, la correcta ejecución de un instrumento musical, logra una coordinación corporal muy desarrollada.

Cantar juntos, tocar flauta, hacer parte de una orquesta, la teoría musical y los conciertos, enriquecen la vida social y el trabajo en equipo nos ayuda a ser conscientes de nuestro entorno, y nos exige sostener un diálogo equilibrado y armónico.

La música nos puede elevar y estimular así como nos puede tranquilizar y ordenar dentro. La vida interior del niño y del adolescente se encuentra en proceso de transformación constante. El objetivo de la clase de música es guiar y acompañar en éste proceso. La práctica de un instrumento nos exige concentración y voluntad y, cuando se logra realizar una ejecución bella, crece la confianza y la autoestima. La.música es un maravilloso medio de expresión y cuando se trabaja en grupo nos permite desarrollar capacidades sociales.

El currículo de educación física acompaña y ayuda a conformar el camino individual hacia el organismo motor y facilita convertirlo en centro seguro que nos permita llegar al mundo. Involucra el proceso evolutivo central en el que ha de implicarse cada ser humano, es decir de penetrar en el cuerpo físico, hacerlo propio y expresarse a través del suyo.

Dando apoyo al desarrollo del organismo motor se crea una base para interacciones y habilidades sociales, tomando conciencia de los demás en relación con uno mismo, promoviendo así la capacidad social.

Sostiene y complementa otros aspectos del plan de estudio.

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